Novedad: Pafman bien acompañado

ALETA

  • Dampyr: Asesinos de Vampiros – 15€

  • Dylan Dog: Niebla – 15€

DOLMEN

  • Zombee – 12€

Un obediente Samurai, un Ninja alocado y un Monje Zen bizarro se alían para combatir a los no muertos en el Japón feudal. ¿Pueden estos aliados inesperados seguir siendo amigos lo bastante como para evitar que los zombies se apoderen de su patria?
Escrito por Miles Gunter (BPRD) y dibujado por Víctor Santos (Reyes Elfos), ZOMBEE es una mezcla a todo gas de acción, comedia, amistad y terror. Reirás hasta llorar y quizá hasta vomitar un poco.
En plena fiebre zombie llega esta obra de la mano de uno de los dibujantes más reconocidos de España, Victor Santos.»

EDICIONES B

  • Top Comic. Pafman #7. Pafdark El Cabestro Oscuro – 12,50€

EL PATITO EDITORIAL

  • North Wind – 16€

North Wind retrata un escenario postapocalptico en el que la Tierra ha sido cubierta completamente por el hielo. En estas condiciones nace un nuevo orden mundial oculto bajo el hielo y regido por un tirano. Todo cambiar cuando un grupo de hombres sean expulsados al exterior de las instalaciones por este dictador, dando comienzo una revuelta que puede cambiar las cosas.»

RANDOM HOUSE

  • Todo Va Muy Bien – 14,95€

Hombre de izquierdas, comprometido con su gente, su país, y su tiempo desde los primeros años sesenta, Cesc se manifestaba en la prensa diaria a través de sus «monos», dibujos con carga crítica que comentaban la actualidad con agudeza, ironía y finura, buscando siempre la sonrisa cómplice del lector avisado. En la época del tardofranquismo, a Cesc había que leerlo entre líneas, pero su virtud principal era que se le entendía todo. En aquellos años y en los primeros de la transición, Cesc trabajaba en publicaciones en castellano: Revista Mundo (1968-1970), El Correo Catalán (entre 1968 y 1974), Hermano Lobo (1973-1974) o Por Favor (1974-1978). Entre los humoristas gráficos de su época, Cesc destacó por la sencillez y a la vez el detalle que ofrece el trazo de sus dibujos, que en general reflejaban escenas de la vida cotidiana en las que los personajes reflexionaban sobre un asunto de interés ciudadano por nimio que aparentemente fuera, en la mayoría de ocasiones sin necesidad de recurrir a diálogos. Fue un creador de una elegancia muy personal, y de textos reflexivos y con un punto de amargura y desencanto. De trazo aparentemente naïf, retrató como pocos las contradicciones del país. Durante más de 30 años, retrató la sociedad que le rodeaba: la modernidad consumista de los sesenta, el tránsito a la democracia y múltiples situaciones de la vida cotidiana con una mirada sutil e irónica, que no siempre consiguió librarse del marcaje de la censura franquista.»

Sé el primero en comentar en «Novedad: Pafman bien acompañado»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.