Chamberí está muy raro estos días. Vas tan tranquilo por la calle y de pronto te asalta un repartidor de publicidad, anunciándote que se compra Kryptonita. Cuando te pasan cosas así, es normal que luego te de por pensar en la gran cantidad de señores calvos que viven en el barrio. ¿Habrá alguno llamado Lex?
Y todo esto, desde que abrieron esa dichosa tienda de cómics…


gupissssssssssimo de verde